Tres individuos :
el listo,
el tonto
y la
víctima (el
inocente).
El tonto
se dirige
a su
futura víctima
(alguien bien
vestido) y
le enseña
tres billetes
de dos
mil pesetas.
La víctima
le aconseja
que los
guarde : "Cuidado,
que se
los pueden
robar".
"Me
da
lo
mismo,
tengo
muchos
más",
replica
el
tonto
y
se
saca
del
bolsillo
un sobre
muy abultado.
En ese
momento entra
en escena
el listo.
Dice haberlo
visto todo y le propone al tonto cuatro mil pesetas por el sobre.
Si la
víctima es
avariciosa, dice
"yo estaba
antes" y
propone cinco
mil pesetas
que el
tonto acepta;
si no
lo es,
el tonto
le dice
al listo
que quiere
diez mil
pesetas.
El listo,
que dice
no tener
consigo más
que cinco
mil, hace
un trato
con la
víctima : "¿ Por
qué no
se las
damos entre
los dos ?
Yo me
quedo con
las seis
mil que
tiene en
la mano
y usted
se lleva
lo del
sobre".
Hecho el
trato, cada
uno se
va por
su lado.
Ni que
decir tiene
que en
el sobre
sólo
hay recortes
de periódicos.
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